Catequesis y Liturgia
Catequesis y Liturgia, es elaborada para la Diócesis de San José, California. Con el fin de ayudar a los líderes Hispanos.
domingo, marzo 29, 2009

Por
©Lupita Vital
Ciclo “B”
A ti, Señor, elevo mi alma, a ti que eres mi Dios.
En ti he confiado, que no quede avergonzado ni se rían
De mi mis enemigos.
Haz, Señor, que conozca tus caminos, muéstrame tus senderos.
En tu verdad guía mis pasos, instrúyeme, tú que eres mi Dios
y mi Salvador.
Recordando los misterios de la Palabra de Dios
El Evangelio de (Marcos 1:12-15. Tentaciones de Jesús en el Desierto) del primer Domingo de Cuaresma, nos dejo en la mente y corazón la invitación de Jesús al desierto. Ahí fue tentado y puesto a prueba, pero también se nos anuncio que el Reino de Dios había llegado y que nuestro arrepentimiento era vital para ir con Jesús a atravesar el árido desierto. Yo, me he preguntado muchas veces lo siguiente. ¿Por qué Jesús escogió el desierto habiendo tanto otro lugar a donde ir?
En la Biblia el desierto no es solamente un lugar para las tentaciones, es también un lugar para encontrarse con Dios. Me imagino que usted ha experimentado alguna vez el haber perdido a un ser querido, o la separación de un divorcio, o desempleo. En esos momentos de dificultad es que rehacemos nuestra vida y Dios nos invita a continuar con El. Así paso con Noé en el diluvio, después de la tormenta apareció el arco iris, alianza de Dios para siempre con la humanidad. Eso es lo que Jesús hizo en el desierto, salir para encontrarse con su Padre que lo acompañaría en su ministerio en su muerte y en su resurrección.
El Evangelio de (Marcos 9:2-10. La Transfiguración de Jesús) del segundo domingo de Cuaresma, nos enfoco en la importancia de reflexionar, medir cuanto creemos en Dios, quien nos da la vida y todo lo que tenemos. Si analizamos lo que recibimos cada día seriamos menos quejumbrosos y nos daríamos cuenta de todas las bendiciones que Dios nos da, aun en los momentos que todo parece perdido.
En este domingo, fuimos llamados a la intimidad con Dios, para escuchar la voz de Jesús en nuestros corazones y poder caminar en sus huellas esperando algún día poder ser transfigurados. En este tiempo de Cuaresma tal vez Dios nos pidió algo difícil y nuestra respuesta fue “Si” como lo hizo Abraham. Tengamos confianza de que cuando Dios nos llame a casa el nos diga como a Jesús. “Este/esta es mi hijo/hija amado(a).”
Recordando los misterios de la Palabra de Dios
El Evangelio de (Juan 2:13-25 Jesús expulsa del Templo a los vendedores) del tercer domingo de Cuaresma, nos ayudo a ver que las personas que asumimos conocer no las conocemos del todo y con sus actitudes muchas veces no son desconocidas. Si de verdad somos honestos, debemos de admitir que el Jesús del Evangelio de hoy no es el Jesús que curaba a los enfermos, daba vista a los ciegos, bendecía a los niños y tenía una compasión sin medida para los pecadores. ¡El Jesús de hoy estaba furioso! Veamos porque el actúo de esta manera.
Recordando los misterios de la Palabra de Dios
Los Israelitas experimentaron y se dieron cuenta que por su falta de fe estuvieron en el destierro. Pero las lecturas de este domingo nos dicen que Dios nunca los olvido. Ellos reconstruyeron el templo y practicaron su fe de nuevo.
El Evangelio de hoy nos invita a entender lo profundo de las palabras de Jesús. El grano de trigo que muere y da fruto en abundancia. El punto es que Jesús con este ejemplo nos dice claramente de cómo iba a ser su muerte y su resurrección gloriosa. ¡Fruto abundante en nosotros! Dios confía a su Hijo la Nueva Creación del ser humano al motivarlo al cambio radical de la muerte a la vida.
Por
©Lupita Vital Cruz
Vital@dsj.org
jueves, febrero 19, 2009

Vital@dsj.org
Sabías que estamos celebrando el décimo aniversario de “Sentíamos Arder Nuestro Corazón” Plan Pastoral de Estados Unidos para la Formación en la Fe del Adulto, y en su capítulo II nos invita a que veamos los rasgos del adulto con fe madura, y del discípulo. “Mi Padre es glorificado cuando ustedes producen abundantes frutos: entonces pasan a ser discípulos míos.”
1. Ahora sigamos los pasos que Jesús hizo con el ciego y hagamos lo mismo con los adultos que llegan a nuestras sesiones.
Tome tiempo en las reuniones para escuchar a las personas que llegan.
Haga preguntas interesantes apropiadas para cada cultura
2. No los pierda de vista, búsquelos para saber cómo se encuentran.No olvide que los adultos pueden crecer en la fe a través de una variedad de experiencias.
Incorpore en sus programas oraciones, reflexiones, tiempo de silencio, guías de imágenes o fotos, conversación, música, historias y drama.
Este seguro que si invita a algún conferencista sepa tratar con adultos y los ayude a reflexionar en su propia experiencia de fe.Prepare a su conferencista diciéndoles cuales son los puntos importantes sobre su parroquia y sus feligreses.
Ayude a que sean discípulos maduros (Sentíamos Arder Nuestro Corazón # 45)3. Comprométase con estas personas no las deje solas en su jornada sea compañero(a) del camino. Como Jesús con los discípulos de Emaús. (Lucas 24:13-35).
La formación de fe para adultos no se hace por magia.
Su parroquia debe tener programas para adultos que sean seguros y con contenido.
Vea con su párroco y el equipo pastoral, con cuales recursos cuenta, sobre todo en estos tiempos lo financiero es importante.Haga planes, no hago todo al aventón y sin creatividad. Acuérdese todo al estilo de Jesús.
4. La Formación de Fe del Adulto es como un equipo deportivo todos tienen parte en el juego. (Lucas 10:1-9).Jesús mando de dos en dos a trabajar por el Reino.
Encuentre maneras donde todos trabajen en equipo, tanto el equipo parroquial como el equipo de catequesis, liturgia y de discípulos en formación.
Recuerde que todos tienen parte en el juego, nadie debe de estar sentado en la banca.5. Use lenguaje adecuado a la cultura de los adultos
El DGC en el capítulo 2 # 21 A y B nos dice que la Encarnación de Jesús es el mejor modelo de inculturación.
Use un lenguaje que ayude a las personas a enlazar su fe y las enseñanzas de la Iglesia con su estilo de vida cultural.
Explore los conceptos teológicos, y bíblicos de la enseñanza de la Iglesia. ¡Por favor no invente sus propios conceptos si no están bien cimentados en lo que enseña.6. Viva con ellos el Año Litúrgico.
Lea y vuelva a leer los Documentos del Vaticano II (La Constitución sobre la Sagrada Liturgia, Sacrosanctum Concilium # 102-105)
Cuando planee su programa de adultos ponga mucha atención a la liturgia de la temporada es una dimensión muy importante en la vida de la Iglesia y un recurso para la dirección del objetivo.
Conozca la Religiosidad Popular de cada lugar de donde son sus adultos y viva con ellos esta experiencia. Pero siempre dentro de un marco litúrgico.Los tiempos litúrgicos son esenciales para la jornada de fe del adulto, no los ignore.
La Sagrada Escritura como alimento de reflexión y la Eucaristía como alimento para el camino.7. La creatividad y la alegría son esenciales
Vea Catechesi Tradendae CT # 56, nos habla de la importancia de la alegría en la fe, para el mundo difícil que vivimos. Estamos en crisis, estamos tristes.
Experimente con ellos, la oración por medio del arte, la música, el drama, la reflexión y la conversación.
La música el canto es esencial para catequizar.8. El postre no es una opción (Marcos 8:14-21)
Que descuido los apóstoles se olvidaron de llevar pan.
Sea hospitalario, es esencial, la comida no debe faltar.
Recuerde que muchos de nuestros adultos vienen de su trabajo y mal comen para llegar a sus sesiones.
Recuerde que muchas personas no pueden comer dulce, sierva algo también para ellos que sea saludable.
Del mismo grupo invite a algunas personas para que lleven la comida.
9. El tiempo lo es todo no lo malgasteHaga su agenda y apéguese a ella, está debe de estar de acuerdo con todos los participantes.
Empiece a tiempo y termine a tiempo. Busque facilitadores para la sesión no sea usted un pulpo. DELEGUE, nada le pasara.
Tome tiempo para evaluar sus sesiones, solo así progresará y medirá los resultados.
10. ¡Sea divertido, los adultos gozan con esto!
Entrelace el humor y una buena diversión en el flujo de las sesiones.
Salgase de la rutina de lo aburrido esto le dará sabor a sus sesiones.
No sea un disciópulo(a) triste.
11. Recuérdeles cuanto Dios nos ama, sobre todo a los adultos inmigrantes que van a la Iglesia buscando consuelo y apoyo.Ecclesia in America, capítulo 1 # 10 Encuentro con Jesucristo vivo, es lo que nos dará alegría en nuestra vida.
Los adultos inmigrantes extrañamos la patria, sin embargo es bueno recordar que nuestra patria verdadera es el cielo.
Ayúdeles a ver la dignidad de su persona y como pueden hacer valer sus derechos para vivir mejor.
12. Tome en cuenta que la Liturgia y la Catequesis son importantes para el desarrollo de fe del adulto. (Directorio Nacional para la Catequesis Capítulo 5 # 33).La Catequesis y la Liturgia están íntimamente conectadas en la misión de evangelización de la Iglesia.
La Catequesis precede a la Liturgia y a la vez surge de ella.
La Liturgia es la cumbre a la cual tiende la actividad de la Iglesia y, al mismo tiempo, y al mismo tiempo la fuente de donde mana toda su fuerza. (SC # 10).
Deseo que el Espíritu Santo nos ilumine con ideas nuevas, para que llevemos a cabo una catequesis que transforme más que forme a los adultos. Nos urgen muchos discípulos(as) comprometidos con Jesús. ¡Atrevete!

© Lupita Vital Cruz
Directora de la Catequesis Hispana
Diócesis de San José, CA.
Vital@dsj.org
sábado, diciembre 06, 2008
¿Qué podemos aprender de las lecturas de los domingos de Adviento?
Por
©Lupita Vital Cruz
Vital@dsj.org
¿Qué imagen de Dios en las lecturas de hoy son un recurso para nuestro cambio de vida? ¿Qué te dicen las siguientes palabras? Alfarero, barro, pastor, viñador, padre, y la venida del Señor. ¿Qué es lo que el Señor debe de podar en nosotros en este Adviento? ¿Qué regalos nos ha dado Dios en este tiempo de Adviento para que estemos vigilando y esperando?
Primera Lectura Isaías 63:16-17. 19: 64:2-7
Segunda Lectura 1 de Corintios 1:3-9
Evangelio Marcos 13:33-37

Segundo Domingo de Adviento
Cada día nosotros tenemos que hacer diferentes tareas desde que nos levantamos hasta que termina el día. Y algunos de estos deberes los hacemos sin pensar, tales como lavar nuestros dientes, vestirnos, ir al trabajo o a la escuela. Otras tareas para hacerse requieren de motivación para que las llevemos a cabo. Estudiar para un examen, ir de compras etc. Algunas otras las hacemos cuando llega la necesidad porque si no las realizamos estaremos en problemas, así es que pagamos nuestros recibos de luz, teléfono, medicamentos y más. Sin embargo en todas las tareas que hacemos hay un principio y este es el más pesado de llevar a cabo. Toda tarea necesita de motivación y es así como el Evangelio comienza en este segundo domingo de Adviento. Este es el principio del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. ¿Qué es realmente el principio del Evangelio? Marcos da comienzo su Evangelio anunciando que viene un mensajero y este mensajero es Juan Bautista, que nos da un mensaje importante de arrepentimiento, pero aún más importante es el anuncio de la llegada de uno que bautizará en el Espíritu Santo. Si el significado del mensaje no es el mero anuncio sino el encuentro con Jesús para las personas de su tiempo. Y este es el principio del encuentro para cada uno de nosotros también.
¿Qué es lo que Dios nos dice al corazón en nuestros espacios de silencio en este Adviento?
¿Cuáles son los signos de un amanecer nuevo, de un principio nuevo que percibimos en la actualidad? ¿Qué obstáculos necesitamos de quitar para hacer nuestro sendero recto para preparar el camino del Señor?
Primera Lectura Isaías 40:1-5.9-11
Segunda Lectura de Pedro 3:8-14
Evangelio Marcos 1:1-8

Tercer Domingo de Adviento
Ya estamos casi en la Navidad pero aún no. Todavía nos falta hacer algo importante en nuestra jornada de fe en el Adviento. Y es la siguiente “reconciliarnos” para poder ser testigos de la luz que pronto llegará. Sólo al reconciliarnos podremos reconocer la presencia de Jesús entre nosotros. Juan Bautista nos da una pauta de lo fácil que es confundirnos. Las personas de su tiempo creían que el era el Mesías el libertador. Pero el les dijo con su testimonio que no era el. “Yo soy la voz que grita en el desierto: Enderecen el camino del Señor, como anuncio el profeta Isaías.” Dar testimonio de la luz implica dos cosas de acuerdo al Evangelio. La primera es hacer obras buenas tales como: ayudar al necesitado, dar amor, buscar la justicia etc. Haciendo estas obras buenas es que traemos la presencia de Cristo a los demás. La segunda es dar testimonio de que la luz está en nosotros. Esto significa que nuestra relación personal con Cristo debe crecer y también con los demás. Si de verdad deseamos que el Mesías venga a nosotros debemos de reconocerlo en las circunstancias de nuestra vida. El trabajo del Adviento es la de intensificar nuestras buenas obras, de esa forma reconoceremos a Cristo entre nosotros. Este es el trabajo de todos los que nos decimos cristianos.
¿Qué es lo que te causa mayor gozo? ¿Cómo compartes es gozo con los demás? ¿Cómo respondes a la pregunta, de quién eres tú? ¿Das testimonio de la luz de Cristo que hay en ti por tu bautismo?
Primera Lectura Isaías 61:1-2,10-11
Primera de Tesalonicenses 5:16-24
Evangelio Juan 1:6-8,19-28
Preguntas para reflexionar:
¿Qué es lo que te pide Dios que anuncies en este Adviento? ¿Cuándo has sentido la presencia de Dios en tú jornada de vida? ¿De qué forma te estas preparando para recibir la Navidad que ya llega?
2 de Samuel 7:1-5,8-12,14-16
Romanos 16:25-27
Evangelio Lucas 1:12-38

Por
©Lupita Vital Cruz
Vital@dsj.org
El tiempo que la Iglesia nos ofrece en este preciso momento es de gran riqueza. Reflexionemos por un momento y démonos cuenta que las lecturas son una riqueza única para nuestro cambio interior.
¡Ven Señor Jesús! No tardes en llegar, mira que el mundo vive en tinieblas y necesitamos tú luz urgentemente. Debemos de hacer una transición del corazón y para eso debemos de tomar en cuenta lo siguiente. Veamos como el Señor Jesús de su trono de Rey (Solemnidad de Cristo Rey) baja al pesebre y nace pobre. (Navidad). Esto nos indica que al dejar su trono el Señor y nacer pobre en un pesebre nos invita a hacer lo mismo. Amor como EL, a ser pobres de corazón y de espíritu y compartir lo que somos y tenemos con las personas que nos rodean.
Seamos pues portadores de la Buena Nueva en este tiempo de Adviento y sigamos cantando al Señor para que venga pronto, porque al mundo le falta amor. También debemos de darnos cuenta que ya se acerca la Navidad, las semanas del Adviento vuelan y entre miles de cosas nos atrapa la Noche Buena y para nuestra sorpresa no estamos preparados para gozar de ella. Para que no nos pase que nos quedemos sin haber reflexionado ni siquiera un poco en lo que los Profetas, Juan Bautista y la Virgen María nos tratan de decir en este tiempo tan especial.
Las invito a Transformar la Navidad preparándonos bien en el Adviento. No matemos el Adviento por celebrar la Navidad antes del tiempo indicado. Es decir hay tanto alboroto en las tiendas y en los medios de comunicación que cuando llega la Navidad ya estamos cansados y aburridos para recibir a Jesús. Pero, vale la pena que nos preguntemos ¿Cómo hacerle? ¿Qué puede ayudarme a prepararme mejor en este Adviento? Hay tantas cosas que tenemos que hacer. Bueno, Analicemos los siguientes pasos.
Pensemos….
Que lo que estamos viviendo es muy importante, se trata de esperar al Señor Jesús en su momento histórico, nacimiento, pero a la ves le decimos que Venga Pronto, es decir su segunda venida la Parusía. (Apocalipsis 22:20) Ven, Señor Jesús. ¿De verdad deseo que el Señor Jesús venga ya? ¿Cómo espero su venida? ¿Estoy preparado?
Hagamos caso a la invitación del Profeta Isaías que nos indica el camino para llegar al Mesías. Vuélvete, y practica la justicia y no pierdas de vista los mandamientos. ¿Cumplo con amor los mandatos del Señor? ¿Qué es lo que me dice el Señor en estos días del Adviento? ¿Es algo especial, es algo que debo cambiar?
La Virgen María, se regocija en el misterio de ver como Dios actúa en su vida y en la de todas aquellas personas que le aman. La misericordia de Dios llenó el vientre de María y la Palabra se hizo Dios entre nosotros, gracias a su. “Yo soy la esclava del Señor, cúmplase en mí lo que me has dicho.” ¿Qué es lo que te causa alegría en tú vida? ¿Cómo te relacionas con la Virgen María? No, olvides que es ella la que nos lleva a Cristo.
Sigamos preparándonos en este Adviento para recibir al Señor que ya llega a nosotros. ¡Ven, Señor Jesús, no tardes en llegar!
©Lupita Vital Cruz
Vital@dsj.org
lunes, diciembre 01, 2008

©Lupita Vital CruzYa Está Aquí: Búscalo ¡Ven Señor Jesús!
Por
Vital@dsj.org
Breves Reflexiones para catequistas y liturgistas en este tiempo de Adviento.
Lo que debemos saber para este ciclo “B” es que el Evangelio de San Marcos es el más corto de los cuatro Evangelios, que fue escrito probablemente en el año 60 y 75, y que quizá fue usado como base para Mateo y Lucas. Sin embargo por el hecho de ser el más corto de los Evangelios no quiere decir que se le reste importancia. El Evangelio de acuerdo a Marcos está cuidadosamente estructurado y se divide en dos partes importantes.
La primera parte que abarca del capítulo 1:1-8:26 nos muestra a Jesús llegando entre la gente. Su Bautismo 1:9-11, su ministerio marcado por sus enseñanzas, curaciones y maravillas, junto con el incremento de los conflictos con las autoridades religiosas. Marcos 2:18, 2:24, 3:4, 3:22, 7:1.
La segunda parte se enfoca en el sufrimiento de Jesús 8:27-16:8 durante estos capítulos Jesús predice su Pasión tres veces. 8:31-33; 9:30-32; 10:32-34. Está profecía se cumple en Jerusalén. En el capítulo 8 Jesús pregunta a sus discípulos ¿Quién dice la gente que soy yo? Marcos 8:29. La respuesta de Pedro no se hace esperar Jesús es el Mesías 8:29, este pasaje es seguido por la primera profecía de Jesús sobre su Pasión. Para que tengamos una idea general sobre como se compone el Evangelio de Marcos veamos lo que nos dice el Doctor en estudios biblicos Raymond Brown en su libro Introduction to the New Testament (Introducción al Nuevo testamento.) En un sumario de información básica para todos nosotros.
El Evangelio de Marcos se divide de la siguiente manera.
Parte 1
El Ministerio de Jesús del capítulo 1 al 8
Introducción por Juan Bautista, bautismo y las tentaciones en el desierto, controversia en Cafarnaún. (1:1-3:6)
Jesús proclama el Reino. Primer día de ministerio (3:7-6:6)
Las enseñanzas y curaciones, comienzo de la controversia (1:40-3:12)
Invitación de los doce, conflicto con la familia, parábolas y curaciones, concluye con la curación del sordomudo. (3:13-7:37)
Alimentación de cinco mil personas, le piden una señal (8:1-21) y curación del ciego de Betsaida (8:22-26)
Parte II
Sufrimiento, Pasión, Resurrección capítulo 8-16
“Quién dice la gente que soy yo.” (8:29) confesión de Pedro, primera predicción de su Pasión, el como ser su discípulo (8:29-38)
La Transfiguración, curación de un joven con un demonio, segunda predicción de la Pasión (9:1-32)
Enseñanza de la verdadera grandeza, enseñanza sobre el matrimonio y el divorcio, y sobre el discipulado, tercer anuncio de su Pasión, ambición de Santiago y Juan, curación del ciego Bartimeo (9:33-10:52)
Entrada triunfal a Jerusalén, la maldición de la higuera, Jesús expulsa del templo a los vendedores, la parábola de los viñadores asesinos ,preguntas sobre el pago de los impuestos, sobre la resurrección, sobre el mandamiento más importante, sobre la destrucción del templo y sobre el final de los tiempos. (11:1-13:37)
La conspiración, la unción en Betania, la traición de Judas, la última Cena, la Institución de la Eucaristía, y la agonía en el huerto. (14;1-42)
La traición y el arresto, el examen antes del Sanedrín,, la negación de Pedro, prueba antes de Pilatos, la Crucifixión y Muerte. (14:43-15:47)
La Resurrección el final original. (16:1-8)
El final más largo, Resurrección y apariciones, envío de los once, la Ascensión de Jesús, y conclusión corta del Evangelio (16:9-20)
Como el Evangelio de Marcos es corto, en este ciclo “B” también escucharemos el Evangelio de Juan, más que en el año “A” o el Año “C”.

De hecho escucharemos 17 domingos el Evangelio de Juan. Por lo tanto este ciclo litúrgico será rico en el aspecto del contraste y experiencia entre los dos Evangelios. Enseguida veremos que mientras el Evangelio de Marcos esta dividido en dos partes el de Juan contiene un prologo, dos parte y un epilogo.
Prologo
(Juan 1:1-18).
Prologo, a modo de poesía se nos da una visión clara del amor de Dios por medio de la Palabra de Dios hecha encarnada en la humanidad. Encarnación, Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús, son las imágenes centrales de esta parte. Palabra Encarnada, Luz y Oscuridad.
Parte I el libro de los signos la Palabra se revelo a si misma al mundo, pero el mundo no la acepto.
(Juan 1:19-12:50)
· Capítulo 1,
Juan Bautista presenta a Jesús, el “Cordero de Dios” y Jesús llama a sus primeros discípulos.
· Capítulo 2, al 4,
El primer milagro en la boda de Caná, Jesús expulsa del templo a los vendedores, Jesús y Nicodemo: hay que nacer de nuevo, el último testimonio de Juan Bautista, Jesús y la mujer samaritana y Jesús sana al hijo de un funcionario.
· Capítulo 5 al 10,
avances narrativos que describen las fiestas del A.T. y sus sustituciones. Temas de vida y luz, como la curación del paralítico de la piscina de Betesda, la obra del Hijo: resucitar a los muertos, el pan de vida: multiplicación de los panes, el pan de vida: creer en el Hijo de Dios, El, Cuerpo de Cristo, pan de vida, Jesús sube a Jerusalén para la fiesta de las Tiendas, la promesa del agua viva, (7:38) discusión sobre el origen de Cristo, la mujer adultera, Yo soy la luz del mundo (8:12), Jesús sana a un ciego de nacimiento, Yo soy el buen Pastor (10:11), Jesús se declara el Hijo de Dios. Fiesta de la Dedicación del Templo. “Yo soy el Hijo de Dios” (10:36)
Capítulo 11-12
La resurrección de Lázaro, en el Evangelio de Juan la resurrección de Lázaro provoca el odio del sanedrín y se prepara la conspiración para matar a Jesús. Esto marca un punto decisivo en las narraciones de Juan. Jesús es ungido en Betania por María en una cena, seis días antes de la fiesta de la Pascua. Inmediatamente después es la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén.
Parte II, el libro de la Gloria para aquellos que lo aceptaron a El, la Palabra mostró su gloria, volviendo al Padre con su Muerte, Resurrección y Ascensión. Completamente glorioso, El comunica el espíritu de vida. Jesús cumple su obra.
(Juan 13:1-20:31)
· Jesús lava los pies a sus discípulos. (Capítulo 13) Yo voy al padre (Capítulo 14) Yo soy la vid: produzcan frutos en mi.(Capítulo 15) La promesa de una nueva presencia. (capítulo 16) Oración de Jesús por el nuevo pueblo de Dios. (Capítulo 17) Jesús es arrestado. (Capítulo 18) Jesús es crucificado, últimas palabras de Jesús, del costado de Cristo sale sangre y agua. (Capítulo 19) El Señor ha resucitado, y conclusión del Evangelio. (Capítulo 20)
Parte III Epilogo o Apéndice al libro: La manifestación de Jesús a orillas del lago.
(Juan 21:1-25)
· Apariciones de Jesús Resucitado en Galilea y segunda conclusión.
Para prepararnos a celebrar este ciclo litúrgico debemos como catequistas y
liturgistas distinguir lo que vivimos y experimentamos dentro del calendario
litúrgico en este ciclo “B”. Todo lo que preparemos, hagamos, experimentemos y gocemos nos debe llevar al punto culminante de nuestra fe, la comunión con Jesucristo. “El fin definitivo de la catequesis es poner a uno no sólo en contacto sino en comunión, en intimidad con Jesucristo.” (DGC # 80).
El Vaticano II en la Constitución Sacrosanctum Concilium en el # 102 que. “Además, en el círculo del año, desarrolla todo el ministerio de Cristo, desde la Encarnación y la Navidad hasta la Ascensión, Pentecostés y la expectativa de la dichosa esperanza y venida del Señor. Y claro el Evangelio de Marcos y Juan serán la guía para este año litórgico.
NOTAS PARA RECORDAR:
Como buenos catequistas y liturgistas es bueno que distingamos entre las solemnidades, fiestas y memorias que celebramos y su importancia.
Solemnidad.
Nombre que se le da a toda celebración litúrgica principal en la Iglesia. Le siguen en orden descendente la fiesta y la memoria. Como su nombre lo indica, la solemnidad es el superlativo de fiesta o la fiesta en grande para celebrar a Dios y su revelación.
Fiesta
Acontecimiento comunitario celebrado con solemnidad. Litúrgicamente, es la calificación que señala el grado de celebraciones de la Iglesia, mayores que la memoria, pero menores que la solemnidad.
Memoria
En el lenguaje de la Iglesia, el término señala la celebración litúrgica de tercer grado, inferior a la fiesta y a la solemnidad. La memoria es de dos formas, memoria opcional o libre que puede o no celebrase y memoria obligada, que debe celebrarse para resaltar un acento del culto cristiano.
(Diccionario de Catequesis por A. Tomás Parra Sánchez, editorial Paulinas provincia de México. Primera Edición 2007)
Espero que todos tengamos un año lleno de la gracia del Señor Jesús que ya llega en este Adviento para quedarse entre nosotros. Feliz Navidad y Año Nuevo les deseo a todos mis lectores(as) les deseo paz y bien. ¡Que el Señor Jesús sea nuestro mejor regalo!
©Lupita Vital Cruz
Asociada para la Catequesis Hispana
Diócesis de San José, California
Vital@dsj.org
lunes, noviembre 10, 2008

©Lupita Vital Cruz
Con la Solemnidad de Cristo Rey damos por terminado el año litúrgico 2007-2008. Para el siguiente domingo estaremos celebrando el Primer Domingo de Adviento. Pero antes de llegar allá la liturgia nos invita a celebrar a Jesús como Rey y Señor del universo.
Estos son algunos de los Contrastes que Cristo nos exige para pertenecer a su Reino.
Nace pobre en un pesebre, en lugar de en un palacio con lujos y servidumbre.
Su Reino no es de este mundo, sino en la eternidad.
No tiene un ejercito para gobernar, sino un corazón lleno de paz, amor y justicia.
No posee cosas materiales, y es dueño de todo lo que existe.
No es egoísta, sino que reina haciendo el bien para todos.
No se deja atrapar por instintos, sino que reina siendo dueño de si mismo.
No ejerce su reinado desde una silla de rey, sino que lo lleva a cabo desde la cruz.
No discrimina raza, sexo, o color, sino que acepta a todas las personas por igual.
No condena a los pecadores, sino que quiere que se arrepientan para que vivan.
Entonces, vale la pena que nos preguntemos.
- ¿Qué dimensiones del Reino de Dios hago presentes en mi vida?
- ¿Usted cree que la imagen de Cristo Rey ayuda o lastima en nuestros tiempos?
- ¿Por qué?
- ¿Qué es lo que entendemos y sentimos cuando escuchamos que Cristo se proclamó como, “Rey de Reyes y Señor de los Señores?
- ¿Creemos de verdad que el Reino de Dios comienza desde nuestro mundo actual?
Ojalá, que este Domingo todos proclamemos a Cristo como Rey y Señor de nuestra vida. ¡Todos lo necesitamos!
©Lupita Vital Cruz
Comentarios a:
Vital@dsj.org
viernes, noviembre 07, 2008
Esperando la Luz
Canto:
(estribillo)
Ven Señor, no tardes en llegar
Y la paz al mundo le darás.
Con la luz podremos caminar,
La noche se vuelve claridad.
(Gregorio Fernández)
Himno Invitatorio
De luz se viste la tierra,
porque el Sol que del cielo ha venido
en el seno feliz de la Virgen
de su carne se ha revestido.
Ven Señor…
El amor hizo nuevas las cosas,
el espíritu ha descendido
y la sombra del que es poderoso
en la Virgen su luz ha encendido.
Ven Señor…
Ya la tierra reclama su fruto
y de bodas se anuncia alegría,
el Señor que en los cielos moraba
se hizo carne en la Virgen María.
Ven Señor…
Gloria a Dios, el Señor poderoso,
a su Hijo y Espíritu Santo,
que en su gracia y su amor nos bendijo
ya su reino nos ha destinado. Amén.
Ven Señor…
Salmo 80:2-3,15-16-18-19 (dos coros)
Escucha, pastor de Israel,
que guías a José como un rebaño,
tú que te sientas en los querubines
resplandeces delante de Efraín,
Benjamín y Manasés.
¡Oh Dios Saboat, es hora
de que regreses; mira de o alto del cielo
y contempla, visita esa viña
y protégela, ya que tu derecha
la plantó!
Que tu mano apoye a la humanidad
que hace tus obras,
Al hijo de hombre
que has hecho fuerte para ti.
ya no nos apartaremos más de ti,
nos harás revivir y
tu nombra invocaremos.
Líder:
Ayúdanos a alabarte en todo lo que hacemos, dando honor y gloria a Tu Santo nombre. Te lo pedimos en el nombre de Nuestro Señor Jesucristo que ha venido a Salvarnos.
Todos(as)/ Amén!
Salmo 24
Lectura del Evangelio
Mateo 13:33-37
Estén preparados y vigilando, porque no saben cuándo llegará ese momento. Cuando un hombre va al extranjero y deja su casa, entrega responsabilidades a sus sirvientes, cada cual recibe su tarea, y al portero le exige que esté vigilante. Lo mismo ustedes: estén vigilantes, porque no saben cuándo regresará el dueño de casa, si al atardecer, a medianoche, al canto del gallo o de madrugada; no sea que llegue de repente y los encuentre dormidos. Lo que les digo a ustedes se lo digo a todos: Estén despiertos.
Reflexión de la lectura
Benedictus
Lc. 1:68-79
Peticiones:
Padre Nuestro
Oración Final:
Dios eterno y lleno de misericordia, haz que a través de nuestras palabras, acciones, y relaciones personales, proclamemos a Jesús como la Luz del Mundo. Todo esto lo pedimos en el nombre de Jesús por medio del Espíritu Santo.
¡Amén!
Bendición y signo de la Paz.
Las siguientes preguntas les ayudarán en otros momentos de oración durante el Adviento.
Para reflexión Personal:
Primer Domingo de Adviento
¿Qué bendiciones del Señor recibiste el año pasado? ¿Cuáles son tus esperanzas y temores para el año próximo?
Segundo Domingo de Adviento
¿Aceptas a las personas con amor y justicia tal y como nos acepta Dios?
Tercer Domingo de Adviento
¿Dónde ves la misericordia de Dios activa y presente en el mundo?
Cuarto Domingo de Adviento
¿Qué tipo de relación tienes con Jesús? ¿Es una relación íntima o distanciada?
Navidad Jueves 25 de Diciembre
¡Deseo de todo corazón que el NIño Jesús sea fuente de paz, amor y justicia para el mundo entero!
También puede reflexionar en las siguientes preguntas.
1. ¿Dónde y cómo has encontrado la Luz? ¿Cuál es la oscuridad con la que tú sufres en este momento de tu vida?
2. ¿Dónde has oído, y visto la Luz más profundamente en tu vida?
3. ¿Qué “Historia de Dios” te ha tocado escuchar, ver, en este tiempo de Adviento ¿qué te han contado otras personas?
4. ¿Dónde buscas la Luz? ¿Qué oración pides en este día para ti mismo(a), para tu ministerio, para tu familia, y para tus amigos(as)?
Modelos de personas a seguir en nuestra jornada diaria de fe en este Adviento, Navidad y Año Nuevo 2009.
¿De qué forma Juan Bautista, la Virgen María e Isabel pueden ser nuestros modelos en nuestra jornada de fe y ministerios en nuestras parroquias?
¿De qué forma mi cultura y tradición, pueden ayudarme en los ministerios que llevo a cabo en la parroquia que sirvo?
¿Qué costumbres y tradiciones ayudan a enriquecer la temporada de Adviento en mi ministerio?
¿De qué manera pueden ser mis modelos los siguientes personajes de la Biblia, San Juan Bautista, La Virgen María y Santa Isabel?
¿Qué secreto me ha dicho Dios que realizaré en este Adviento?

Lupita Vital Cruz
Asociada para la Catequesis Hispana
Comentarios:
jueves, octubre 30, 2008

Por
©Lupita Vital Cruz
Vital@dsj.org
Todos sabemos que en Roma en las catacumbas, en las sepulturas de los primeros cristianos, se ve a menudo escrita la siguiente frase. “Vive en Dios” que es una hermosa frase para expresar nuestros sentimientos de amor ante la tumba de un ser querido que ha partido al cielo. No sabemos nada de la vida que existe después de la muerte. Pero lo que si sabemos es que nuestra fe va más allá de lo desconocido y que los brazos de nuestro Padre Dios nos acogerán para siempre. (Lucas 15:11-31 parábola del Hijo Pródigo).
No cabe la menor duda, de que esta es nuestra fe y nuestra esperanza. Más allá de todo lo que vivimos en este mundo, más allá de la terrible experiencia de la ruptura de la muerte, todas las personas estamos llamadas a compartir una vida plena y definitiva. La misma vida de Dios. “Pues Dios no nos ha destinado a la condenación, sino a que hagamos nuestra la salvación por Cristo Jesús, nuestro Señor. El murió por nosotros, para que sea, que nos halle despiertos o descansando, entremos junto con él en la vida.
En está celebración del Día de todos los Santos y de los Fieles Difuntos, debemos de unir nuestra acción de gracias y peticiones junto con el Señor Jesús, que nos amó hasta la muerte cruel de la cruz, y ahora resucitado de entre los muertos como nos lo dice el credo de nuestra fe, nos llama a seguir su mismo camino, en este mundo y en el cielo.
Nada ni nadie nos puede evitar el dolor de la muerte. Nuestra fe tampoco lo puede hacer, cuando muere un ser querido se nos rompe el alma todo se vuelve luto y desolación. Lloramos sin consuelo y pensamos que todo a acabado. Y a veces cuando la muerte llega inesperadamente en accidentes, o muertes trágicas, podemos llegar a dudar de la existencia de Dios.
Pero debemos de recordar las palabras de Jesús en la cruz. “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? (Marcos15:34). Pero la realidad es que Dios no abandona a ninguno de sus hijos(as), y aunque a veces en la vida todo parezca oscuro, su luz está al final del camino y en los acontecimientos de nuestra vida. Muchos de nosotros queremos saber sobre la vida eterna, y poco sabemos.
Ya desde la época de San Pablo le hacían la siguiente pregunta. ¿Con qué cuerpo vamos a resucitar? ¿Cómo resurgen los muertos? ¿Con qué clase de cuerpo vuelven?
La respuesta de San Pablo es la siguiente. ¡Necio! nos dice, lo que tú siembras debe morir para reobrar la vida. Y nos da la siguiente explicación sobre el cuerpo. El resplandor de los cuerpos celestes, no tiene nada que ver con el resplandor de los cuerpos terrestres. También el resplandor del sol es muy diferente del resplandor de la luna y las estrellas, el brillo de una estrella difiere del brillo de otra.
Y San Pablo nos explica lo que ocurre con las personas que mueren. Nos dice lo siguiente. "Lo mismo ocurre con la resurrección de los muertos. Se siembra un cuerpo en descomposición, y resucita incorruptible. Se siembra como cosa despreciable, y resucita para la gloria. Se siembra un cuerpo impotente, y resucita lleno de vigor. Se siembra un cuerpo animal, y despierta un cuerpo espiritual. Pues si los cuerpos con vida animal son una realidad, también lo son los cuerpos espirituales." (1 de Corintios 15:35-44).
Pero. ¿Nosotros qué pensamos de la muerte? ¿Creemos realmente que resucitaremos? ¿dónde realmente están nuestros seres queridos que ya se han ido? ¿qué piensan los jóvenes al respecto?
San Pablo ya nos ha contestado algunas dudas. Ahora veamos que nos dice el Señor Jesús al respecto. “Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque haya muerto vivirá.” Y también nos confirma que. “El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día.” (Juan 11:25; 6:54). Por lo tanto si nosotros comulgamos su Cuerpo Y Sangre en la Eucaristía, no debemos dudar que desde ahora estamos compartiendo su vida divina y en la muerte lo haremos para siempre.
¿Qué tan frecuente no acercamos a recibir el Cuerpo y la Sangre del Señor? ¿Lo hacemos con el debido respeto que merece?
El Señor Jesús nos sigue explicando. “Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no camina en las tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.” (Juan 8:12). Nuestro reto es que nosotros vivamos en la luz de Cristo desde ahora, y con la esperanza de que el día que Cristo nos visite sea para siempre el vivir en esa luz. Esta es nuestra fe, esto es lo que en el dolor de perder a nuestros seres queridos nos da paz, fortaleza y confianza. Nosotros confiamos y esperamos que todos los Fieles Difuntos que vivieron en esa esperanza y fe ahora gocen en el cielo de la presencia de Dios junto con los ángeles y los santos.
Por todo eso es que elevamos nuestras plegarias al Señor en este día tan memorable, el día de los recuerdos el día del regocijo el día de la confianza. Si, porque ellos y ellas están con Dios para siempre. En este día también rezamos por todos nosotros para que un día estemos también con Dios, con la Virgen María, los ángeles y los santos alabándolo y gozando de su luz para siempre.
Oremos con el Prefacio de los Difuntos:
En Cristo brilla la esperanza de nuestra feliz resurrección;
y así, aunque la certeza de morir nos entristece,
nos consuela la promesa de la futura inmortalidad.
Porque la vida de los que en ti creemos, Señor,
no termina, se transforma;
y, al deshacerse nuestra morada terrenal,
adquirimos una mansión eterna en el cielo.
Espero, que los cristianos del mundo entero nos regocijemos con esta esperanza de que nuestra fe y confianza en las promesas del Señor aumenten. Que el Día de todos los Santos y Fieles Difuntos nos haga crecer en el amor de unos para con los otros.
Deseo que esta celebración no quede solamente en poner flores, comida, y fotos en los altares y en las tumbas del cementerio, sino que de verdad todo esto nos lleve a alabar al Señor junto con nuestros seres queridos que están en la eternidad gozando de su luz p
ara siempre.




